Madrid Barrio a Barrio: El Madrid gastronómico

Abramos la puerta cerrada y entremos en un Madrid lleno de historia un Madrid de leyendas, de sabrosos platos, de vinos y tapas Lavapiés, Embajadores, El rastro y La latina Si viene cierto que todo Madrid está impregnado de gastronomía e historia, estos barrios son ideales para representarlas

Bienvenidos al Madrid más milagroso, más castizo y más auténtico, un Madrid de tabernas y de iglesias Acompañadme porque hoy vamos a conocer el Madrid gastronómico Bienvenidos a las entrañas de Madrid Hoy nos sumergimos en pleno casco histórico para conocer un Madrid de posadas y tabernas genuinas, de iglesias, capillas y colegiatas Lo mismo, nos tomamos un vino que nos vamos a misa Nueve calles desembocan en esta plaza llena de historia y de historias

La Cava Baja La calle del Nuncio, la de Segovia, San Justo La Calle de la Pasa, Gómez de Mora Latoneros, Cuchilleros y Tintoreros En el centro de la Plaza Cruz de piedra La Puerta Cerrada fue una de las siete puertas que tuvo la muralla cristiana de Madrid, durante la Edad media una puerta que permanecía siempre cerrada por los continuos delitos que se cometían en su interior lleno de recovecos que facilitaban escondrijos a ladrones y asaltantes Al principio de la calle de Toledo, en el número 37 se encuentra uno de los ejemplos más bellos del barroco madrileño: La Real Colegiata de San Isidro El templo ocupa el solar de unas de una de las casas donde vivieron San Isidro y su esposa: Santa Maria de la Cabeza y donde el santo excavo un pozo cuya agua se considera milagrosa Junto a la Real Colegiata, los jesuitas fundaron un colegio que a lo largo de su historia ha contado con alumnos como Lope de Vega, Quevedo, Calderon de la Barca, Jose de Canalejas Gregorio Marañon, Jacinto Venavente, Antonio Machado, Camilo Jose Cela, Vicente Alexandre o Jose Luis Lopez Vasquez Hoy es el instituto de secundaria San Isidro y esconde un rincón secreto de Madrid Dicen que Lavapiés era el barrio judío de Madrid Después fue gitano y flamenco Más tarde el más castizo y ahora es el más étnico y gobal El que fuera el barrio más humilde, lleno de corralas, de fuentes y vida en la calle, en este momento alberga algunos de los centros culturales más interesantes de la ciudad Un paseo por las calles de Lavapiés basta para impregnarnos de historia Aquí convivieron árabes, judíos y cristianos

Y las calles del barrio conversan todavía su legado En el barrio Lavapiés encontramos la calle Mesón de paredes, donde está la taberna de Antonio Sanchez una taberna taurina que se convirtió en templo del flamenco La calle del Amparo Se cuenta que Amparo era una partera con una curiosa costumbre: Cada vez que asistía a un parto, ponía en la cabecera de la cama de la parturienta un capullo de rosa y a la vez que la rosa se abría, iba naciendo el niño La calle de la Cabeza Una leyenda popular cuenta que un codicioso sirviente asesinó a su señor – un clérigo adinerado – cortándole la cabeza Muchos años después, el asesino compró en el Rastro una cabeza de carnero para comer y la metió bajo su gabán Un policía le preguntó que llevaba bajó el gabán y cuando el confiado hombre le mostró la cabeza del carnero, vio horrorizado como ésta se había transformado en la cabeza del clérigo asesinado años atrás

La calle de Lavapiés donde vivió Elena Osorio, de la que se prendó Lope de Vega, causando la enemistad entre éste y Cervantes La calle de la Magdalena en la que se encuentra el Palacio del Marqués de Perales, que en en siglo 20 fue habilitado como estafeta de correos y telegrafos y Hemeroteca nacional Hoy en día es la sede de la Filmoteca española La calle del Calvario donde nació Luis Candelas, el bandido generoso y arrogante, protegido y mimado por las gentes de barrio La calle del Olmo En el siglo XVI se desarrollaron muchos lances de honor y de rivalidades amorosas al pie de un olmo que había en esta calle Y en el siglo XXI se desarrollan el flamenco y las copas en el Candela, hastalas 6 de la mañana

La calle de Ministriles Aquí vivían los alguaciles llamados ministriles Junto a sus casas estaban los calabozos, donde también vivían y seguro que muchas peores condiciones todos aquellos que no pagaban las multas La calle de la Primavera donde estaba la fuente de la primavera y se instalaba el arbol florido de la cruz de mayo en torno al cual bailaban los majos y majas del barrio, al llegar esta estación La calle de la Escuadra llamada así solamente y sin más misterios que por su evidente forma Y de calle en calle llegamos al corazón del barrio: La plaza de Lavapiés Su legendario teatro Olimpia fue derruido para erigir en su lugar el teatro Valle-Inclán que aporta una nueva visión al barrio

Se dice que el nombre de Lavapiés podría proceder de una fuente que había en la plaza, donde se hacía el lavado ritual de los pies, antes de acudir al templo judío La calle Argumosa con sus cafes alternativos cambia el panorama histórico de Lavapiés En la calle del Sombrerete está la corrala más grande y representativa de Madrid que es monumento nacional